Comenzar a entender al maestro Eckhart es comenzar a entender la doctrina del deshacimiento
Esta frase es parte de las enseñanza relacionandola con la doctrina del desasimiento, de vaciarse de todo, enseñada por el maestro Eckhart en muchos de sus sermones, particularmente en el sermón del hombre pobre
Constituye solo esta frase, según lo entiendo,una muy radical declaración de independencia, y su practica puede llevarnos a una verdadera experiencia de la espiritualidad de Cristo.
Cómo nos hacemos la imagen de Dios
Primero, en nuestra inocencia, buscábamos a Dios, a veces encontramos una religión, o en su defecto simplemente seguimos “aprendiendo”, y en ese “aprendizaje” nos vamos haciendo una imagen del Dios que anhelamos, imagen que seguimos reforzando hasta hacerla más real, mucho más real que el Dios que en algún momento buscábamos.
Y es que no nos es fácil, no se si es posible, sin entrenamiento, conocer algo, sin formarnos una imagen de ese algo, sin imaginar esa cosa. El propio Maestro Eckhart enseña acerca de la dificultad que tenemos para pensar en algo sin tener una imagen.
Las religiones “reveladas” ya nos venden esa imagen de Dios, pronta y envasada, de manera que ya recibimos al aceptarlas, la imagen preparada de Dios.
En esa circunstancias generalmente, y "casualmente", Dios tiene un cuasi asombroso parecido, en sus características, y especialmente en sus vicios y apetitos, al fundador o líder de la organización.
Aún dentro de cada religión, cada uno tiene una imagen diferente de Dios, y cuyos atributos son "casualmente" parecidos a los del practicante o a los que éstos desean tener.
¡Cuántos Dioses!
Por eso dice Eckhart que Dios lo libre de Dios.
Pero solo hay una manera de librarse de Dios:
Borrar de lo más profundo del alma, toda imagen de Dios, quedarse vacíos de Dios. De todo Dios, de todos los Dioses o dioses. De todo líder que los representa, de toda institución que actúa en “su nombre” o que sea en sí misma, "Dios".
Y esto abarca mucho más que organizaciones declaradamente religiosas.
Pero a los efectos de contenernos en el contexto de Eckhart, se trata de entonces "desaprender acerca de Dios."
Entonces, libres de Dios, de todo lo aprendido y aprehendido acerca de Dios, sin ya conocerlo, después de deshacerse de toda imagen de Dios, en la “nada”, dice Eckhart "en el desierto"; estamos listos para encontrar a Dios o para ser encontrados por Él, Siendo uno con Él.
Esto es experimentar a Dios.
Quedar disponible para Dios no significa simplemente cambiar la imagen que tenemos de Dios, es librarnos de toda imagen de Dios, de cualquier imagen de Dios y no sustituirla por otra.
Si la imagen es tangible o solo está en nuestra mente, es lo mismo, es una imagen de Dios. Por eso dice Eckhart:
Le pido a Dios que me libre de Dios.

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