viernes, 9 de octubre de 2015

Le Pido a Dios Que Me Libre De Dios

Le pido a Dios que me libre de Dios

Comenzar a entender al maestro Eckhart es comenzar a entender la doctrina del deshacimiento 

Esta frase  es parte de las  enseñanza relacionandola con la doctrina del desasimiento, de vaciarse de todo, enseñada por el maestro Eckhart en muchos de sus sermones, particularmente en el sermón del hombre pobre 

Constituye solo esta frase, según lo entiendo,una muy radical declaración de independencia, y su practica puede llevarnos a una verdadera experiencia de la espiritualidad de Cristo.

Cómo nos hacemos la imagen de Dios

Primero, en nuestra inocencia, buscábamos a Dios, a veces encontramos una religión, o en su defecto simplemente seguimos “aprendiendo”, y en ese “aprendizaje” nos vamos haciendo una imagen del Dios que anhelamos, imagen que seguimos reforzando hasta hacerla más real, mucho más real que el Dios que en algún momento buscábamos.

Y es que no nos es fácil, no se si es posible, sin entrenamiento, conocer algo, sin formarnos una imagen de ese algo, sin imaginar esa cosa. El propio Maestro Eckhart enseña acerca de la dificultad que tenemos para pensar en algo sin tener una imagen.

Las religiones “reveladas” ya nos venden esa imagen de Dios, pronta y envasada, de manera que ya recibimos al aceptarlas, la imagen preparada de Dios.

 En esa circunstancias generalmente, y "casualmente", Dios tiene un cuasi asombroso parecido, en sus características, y especialmente en sus vicios y apetitos, al fundador o líder de la organización.

Aún dentro de cada religión, cada uno tiene una imagen diferente de Dios, y cuyos atributos son "casualmente" parecidos a los del practicante o a los que éstos desean  tener.

¡Cuántos Dioses!

Por eso dice Eckhart que Dios lo libre de Dios.

Pero solo hay una manera de librarse de Dios:

Borrar de lo más profundo del alma, toda imagen de Dios, quedarse vacíos de Dios. De todo Dios, de todos los Dioses o dioses. De todo líder que los representa, de toda institución que actúa en “su nombre” o que sea en sí misma, "Dios".

Y esto abarca mucho más que organizaciones declaradamente religiosas.

Pero a los efectos de contenernos en el contexto de Eckhart, se trata de entonces "desaprender acerca de Dios."

Entonces, libres de Dios, de todo lo aprendido y aprehendido acerca de Dios, sin ya conocerlo, después de deshacerse de toda imagen de Dios,  en la “nada”, dice Eckhart "en el desierto"; estamos listos para encontrar a Dios o para ser encontrados por Él, Siendo uno con Él.
Esto es experimentar a Dios.


Quedar disponible para Dios no significa simplemente cambiar la imagen que tenemos de Dios, es librarnos de toda imagen de Dios, de cualquier imagen de Dios y no sustituirla por otra.

 Si la imagen es tangible o solo está en nuestra mente, es lo mismo, es una imagen de Dios. Por eso dice Eckhart:

Le pido a Dios que me libre de Dios.

jueves, 8 de octubre de 2015

Los Pobres de Espíritu

Los Pobres de Espíritu

imagesEl Maestro Eckhart fue un monje dominico que vivió en Alemania en el siglo XIII y XIV, sus enseñanzas tuvieron una gran influencia en muchos pensadores modernos. Mencionaré a “Erich Fromm“ quién cita frecuentemente al maestro y particularmente en su obra “Tener y Ser”.

 Hoy voy a hacer un comentario acerca de uno de los sermones que en cierta manera resume la doctrina y enseñanzas de este hombre, para el cual usa como punto de partida una bienaventuranza.
 “Bienaventurados los pobres de espíritu”.

 Comenta algo así el religioso católico acerca de la sentencia mencionada : los pobres de espíritu son  esos que se han despojado  de todo, que que “no tienen nada” “que no saben nada” y “que no quieren nada”
¿qué significa esto?

¿Qué significa haberse despojado de todo y no tener nada, no saber nada y no querer nada?, ¿ser absolutamente pobre?

Dice Eckhart, (y es el centro de su doctrina;  sería algo así como desalojar del rango de centro o eje de nuestra existencia terrenal, las cosas que no tienen un valor intrínseco en nuestra existencia eterna,     quedarse “pobre de todo eso significa llegar a ser “pobres de espíritu”.

No desear nada no es otra cosa que no buscar ni querer ni anhelar ninguna recompensa o gratificación; propio en aquellos que suelen tener una religiiosidad exterior, basada en oraciones, ayunos, cultos y todo lo que son ejercicios exteriores de espiritualidad.
No es que no sean buenos dice Eckhart, pero son solo ejercicios y no deben convertirse en fines en sí mismos. A los que se aferran a estos ejercicios los llama “burros”.

No saber nada no significa volverse ignorante sino más bien desactivar el ego; es decir que a todo lo que sabe no le da la relevancia vital al punto de apegarse a lo que conoce, así como a lo que tiene.

No tener nada, en este punto Erich Fromm relaciona esta actitud y la explica relacionándolo en una estructura de caracter de “tener” en oposición de una estructura de carácter de “ser”.

Esto es entonces “no tener nada”; despojarse de esa estructura de carácter de “tener”, no  apegarse a las cosas, sean estas terrenales, espirituales, intelectuales. Un resumen de estas tres ideas son por ejemplo las enseñanzas budistas del “desapego”.

Para poner en contexto la idea que puede ser difícil de comprender,menciono aquí las siguientes enseñanzas del maestro en cuyo contexto se deben entender la enseñanza que nos ocupa:

Primero–  Los hombres deben cumplir con sus obligaciones sociales, la doctrina del empobrecimiento del espíritu no implica de ninguna manera dejar de cumplir con las obligaciones y deberes de la vida cotidiana y de la existencia terrenal.

Segundo-Tampoco este empobrecimiento espiritual implica que el hombre deba ser pobre en cuanto a las cosas materiales, que deba dejar de prosperar o dejar de buscar o desear el bienestar material para sí y para los suyos.

Tercero– Tampoco puede referirse que al “no saber nada” se deba el hombre convertir en un ignorante en el sentido de dejar de conocer lo que tenga que conocer o estudiar para el progreso y felicidad o simplemente el goce intelectual del conocimiento; todo lo contrario, el propio maestro Eckhart fue un hombre muy culto y educado, cuyos conocimientos sobresalían entre los doctos de su época, y aún de todas las épocas.
 
Erich Fromm en algún comentario acerca del pensamiento del monje domínico agrega que “despojarse de todo” significa despojarse del narcisismo.

El despojo que predicaba eckhart, es el desprendimiento de la vanidad. de todo lo que es inspirado por el ego.

Resumiendo; ni Jesús  en el Evangelio, ni el monje alemán predicaron en ningún momento  hacer de este “empobrecimiento”, una apología de la pobreza en el sentido vulgar y material, ni exaltar la escasez como sistema a desear.
Podemos entender entonces que la Pobreza de espíritu no tiene relación con la vida miserable, como es entendida en el sentido vulgar.
Pues no sería lógico, la pobreza no es una virtud (tampoco lo es la riqueza por sí misma) y no sería lógico ni racional suponer que se deba perseguir la miseria e infelicidad que produce una vida en escasez y limitación.